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Todo taller está
basado en las ciencias biológicas y sociales. Una
acción de conservación efectiva se construye
a partir de una síntesis de información
biológica, pero ésta depende de las acciones
de los humanos que viven dentro del rango de las especies
amenazadas, así como de los intereses nacionales
e internacionales. Hay características del comportamiento
humano que son disciplinarias y culturales, las cuales
afectan el proceso de comunicación, la resolución
de problemas y la colaboración: primero en la adquisición,
la forma de compartir y el análisis de la información,
segundo en la percepción y caracterización
del riesgo, tercero en el desarrollo de confianza entre
individuos y por último en la “territorialidad”
(personal, institucional, local, nacional). Cada uno tiene
fuertes componentes emocionales que forman nuestras interacciones.
El reconocimiento de estos patrones han sido esenciales
en el desarrollo de los procesos para ayudar a la gente
con el trabajo en grupos y así llegar a un acuerdo
en las necesidades de conservación y colaboración
necesarias, y a establecer nuevas relaciones de trabajo.
Usualmente, las agencias locales
de manejo, consultores externos y expertos locales han
identificado las acciones de manejo. Sin embargo, el
enfoque profesional dirigido principalmente a los problemas
biológicos percibidos parecen tener poco efecto
sobre los cambios políticos y sociales necesarios
para la colaboración, manejo y conservación
efectiva de fragmentos de hábitats o áreas
protegidas.
CAMP
El proceso del Taller para Conservación, Evaluación
y Manejo Planificado (CAMP) es una evaluación
rápida y amplia de un grupo de taxones o los
taxones de un país en particular o región
geográfica. Los participantes del taller usan
el sistema cuantitativa de las Listas Rojas de UICN
para categorizar el nivel de peligro de cada taxón
bajo revisión, basado en estimados de la naturaleza
y severidad de las amenazas a las poblaciones y/o hábitats.
Una base de datos computarizada facilita la colecta
y resumen de la información, facilita la producción
del reporte del taller y permite que los datos sean
analizados. Haciendo recomendaciones explícitas
para investigación y actividades de manejo, el
proceso CAMP establece prioridades para la conservación
de especies a nivel global y regional, de este modo
contribuye al uso racional de los recursos limitados
para conservación.
Los participantes del taller desarrollan
las evaluaciones de riesgos y formulan recomendaciones
de acción usando el sistema computarizado de
ingreso de datos y desarrollan un Hoja de Datos del
Taxón (HDT) que sirve como compendio de datos
en el estado de la población y su hábitat
en la naturaleza, así como recomendaciones para
acciones de conservación intensivas.
Esta Hoja de Datos del Taxón provee
documentación más allá de las recomendaciones,
así como detalles de otra información
pertinente de las especies. La base de datos provee
un método sistemático para guardar información
y re-evaluaciones conforme el estado de las especies
cambia y conforme nueva información está
disponible.
PHVA
El taller de Análisis de Viabilidad de Población
y Hábitat (PHVA), se usa para ayudar en el desarrollo
de un plan estratégico para una especie amenazada
y su hábitat. Antes y durante un taller de PHVA,
los datos de la demografía de la población,
genética y ecología son integrados con
estimados de amenazas basadas en humanos, como patrones
de uso de tierra actuales y proyectados. Se usan entonces
modelos por computadora para evaluar el riesgo actual
y futuro de la declinación o extinción
de la población bajo diferentes escenarios de
manejo alternativo. Estos modelos sirven como una herramienta
excelente para juntar la información y especificar
situaciones que se asumen. Los participantes desarrollan
recomendaciones de manejo detalladas basadas en este
y otros análisis.
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